lunes, 7 de febrero de 2011

La pulga de enero



Nadie puede saber cuándo llegaron los primeros.
Parecía que llevaban aquí toda la vida.

Poco a poco fueron siendo más. Muy poco a poco. Cuando nos quisimos dar cuenta estaba todo lleno de caracoles: las fachadas de las casas, los tejados, las ventanas, los árboles de la avenida, el suelo. Todas las escaleras eran de caracol.

No parecían moverse, pero ocupaban cualquier espacio que quedara libre. Por las mañanas los conductores retiraban una gruesa capa de caracoles de las ventanillas y circulaban con sus vehículos sobre las calles pavimentadas de conchas. El suelo se hizo muy resbaladizo. Hubo accidentes.

El alcalde dijo que estaban trabajando en la solución del problema. Pedían a la ciudadanía comprensión por lo repentino de la aparición de los moluscos y su rápida expansión. Necesitaban tiempo.

Al final lo único que quedó sin caracoles fuimos las personas. Primero dejaron de vérsenos los zapatos. Podías retirarlos, pero volvían. Cuando nos llegaron a las rodillas parecíamos una continuación del suelo acaracolado. Al poco, apenas podíamos desplazarnos. Después, solo movíamos boca y ojos. Luego, nada.
 
Este cuento forma parte del libro 101 pulgas que estamos preparando Félix Albo, Pep Bruno, Paula Carballeira, Pepe Maestro y un servidor.
Con un poco de suerte verá la luz en primavera
en la editorial Palabras del Candil.



Esta pulga apareció en Palabras de enero, el mail que Pablo Albo envía a las personas suscritas, con su programación de actuaciones, noticias y otras cosas. 
Puedes ver la entrega completa aquí
Si quieres suscribirte solo tienes que decirlo aquí

lunes, 31 de enero de 2011

Recomendaciones en Sol-e



Querido Flipi,

Me contaron que el Servicio de Orientación de Lectura del Ministerio de Cultura en su boletín de diciembre recomendó Andrés boca abajo y Debajo de la higuera no hay ningún tesoro. 
¡Qué sorpresa me he llevado cuando he visto que había ocho libros más recomendados! 

Algunos aparecen con mi nombre real Pablo Pérez. Qué alegría me da ver mi apellido de verdad todavía mencionado de vez en cuando… Y el tuyo, Flipi Pérez, es cierto, disculpa.

Qué casualidad que en ninguno de ellos aparezca un erizo dibujado… No, hombre, no te enfades. Sabes que eres el animal más dibujado en mi obra. Todavía recuerdo aquellas tardes que pasábamos haciéndote fotos, cuando aun estabas vivo, para mandar a los ilustradores. “Por si quieren dibujarme de fondo en algún pasaje”, decías. 

Para que veas, los de Sol-e, no lo han tenido en cuenta. Yo creo que ellos se fijan en otras cosas más importantes, no en si sale un erizo o no… Bueno, he visto también recomendado Historia de un erizo, de Asun Balzola. Pero no, no creo que sea por eso.  

Te dejo aquí la lista con los enlaces por si ,ahora que tienes tiempo, quieres ver las reseñas que han puesto.

Sabes que también tienes un resumen si pinchas en las portadas estas que aparecen a la izquierda en este blog.

Abrazos sin espinas.
Pablo

viernes, 14 de enero de 2011

El viernes 21 de enero a las 21h HUMEDADES en el Teatre Arniches (entrada 15€)


 HUMEDADES es un espectáculo de narración oral,  una sucesión de cuentos contados de viva voz, un tiempo en que la palabra desnuda es la protagonista. 

La puesta en escena es extremadamente sencilla para que nada se interponga entre la boca y el oído. 


La narración oral lleva a escena la tradición de contar historias que se ha dado en todas las culturas desde el principio de los tiempos.

 
 El planteamiento de HUMEDADES es sencillo: Alguien muere y de camino al cementerio se da cuenta de que, durante su último aliento, olvidó ver pasar su vida en un segundo. Se pone a ello pero, seguramente debido a que era un día lluvioso y que dentro del ataúd tampoco andaba la cosa muy seca (por motivos que no desvelamos), todos los recuerdos que le vienen a la cabeza estarán marcados por la humedad... por las humedades. La humedad de la sangre en la arena. La humedad de la lluvia, cuando la lluvia es lo último que falta en el peor día de tu vida. La humedad de las lágrimas en las despedidas. Y, por supuesto, la humedad de los cuerpos al estremecerse.
 Los relatos que componen el espectáculo se basan en el humor y llevan además una carga de ironía, de ternura, de sarcasmo, de melancolía y de muchas otras cosas que no tienen nombre todavía.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Andrés se asoma a la tele

El programa Página 2 recomendó el pasado martes 16 de noviembre nuestro Andrés boca abajo, para regocijo de autor, familia y conciudadanos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Palabras de octubre.



Para recibirlas en tu mail solo tienes que solicitarlo aquí

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Llega Andrés cabeza abajo

Querido Flipi:

Cómo me gustaría que estuvieras aquí. Una vez más tendré que celebrar en tu ausencia una buena noticia.
Acaba de llegarme Andrés cabeza abajo. Si estuvieras aquí, te pondrías en mi regazo y te lo leería con calma. Sin sustos que te erizaran la piel y me hicieran saltar del sillón lanzándote por los aires (¿te acuerdas?).
Madre mía,  Flipi, con este son ya veinte libros infantiles publicados. Y sigo poniéndome nervioso y emocionándome como con el primero. Seguro que a ti desde el cielo de los erizos te pasa lo mismo.

Aquí te dejo la portada de Roger Olmos. Hay que ver lo bien que trabaja este hombre.


Está dedicado a la biblioteca de Villanueva del Ariscal, en Sevilla, que es el lugar donde lo conté de viva voz por primera vez.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sota el meu llit hi ha una estrella

Querido Flipi:

Bajo mi cama, una estrella ha sido traducida al catalán: Sota el meu llit hi ha una estrella.

He aprovechado el evento para hacerle la página, que estaba pendiente. La tienes aquí

Verás que al final hay unas imágenes de Paco Úbeda representándola y es que, como sabes, este libro parte del guión para títeres que me propuso La tirita de teatro.  
Ay, Flipi, me acuerdo de lo que te gustaban los títeres cuando estabas vivo. Y lo fácil que era encontrar sitio y pasabas tú delante con tus pinchos.
A mí me siguen apasionando y ver un texto mío con tanta vida resta un poco de tristeza a tu ausencia.

Colaboradores